El Ritmo del Corpus

Nada hacía creer que ayer jueves, en el Cortijo La Matanza (La Zubia), que en Granada estaban de Corpus. No había farolillos, ni gente vestida de gitana, ni casetas donde sonarán sevillanas. En el festival Ritmo lo que había era niños corriendo o jugando en medio del campo de flores, gente tomando el sol o bebiendo cerveza mientras escuchaban alguno de los grupos o dj’s que tocaban y sobretodo había muy buen rollo con Sierra Nevada de fondo.

Los organizadores del festival lo habían dejado claro, para ir al Ritmo había que coger los autobuses o ir en taxi, aunque alguno que otro llegó en moto o andando. Todo esto era porque estábamos en medio de la naturaleza, rodeado de otros cortijos donde había gente pasando el día de Corpus con sus familias. Desde las 12 de la mañana comenzaron a llegar las más de 400 personas que se congregado para estar hasta las 12 de la noche entre conciertos, reflexión y arte. Y es que es eso lo que había en La Matanza, cuatro espacios repartidos en un cortijo para que se pudiera pasar el día olvidando los problemas, la crisis o la feria de Graná.

Festival RITMO (10)En el Espacio/Baila estaban congregados la mayoría de los asistentes, era donde estaban los dj’s, donde uno podía comer o beber y sobretodo el lugar de encuentro con los amigos. Las sesiones duraban aproximadamente una hora, y entre dj y dj uno podía charlar con ellos, acercarse para tomar una cerveza o compartir impresiones. En el Espacio/Escucha había un aforo muy pequeño, para unas 30 personas, porque era en el patio interior del cortijo y los grupos que por allí pasaron deleitaron a los asistentes con acústicos desde las 16.30 hasta las 20.30.

La oferta cultural que proponía Ritmo además pasaba por la reflexión y el arte, para ello se crearon los otros espacios: Piensa, en la que nos encontramos a los artistas Nick Crowel e Ian Rowlinson con una propuesta reflexiva; y Mira, con dos obras del artista Valeriano López.

Tras almorzar en el cortijo y pasar la merienda entre acústicos y dj’s, llegó la hora de la cena. Pero de eso poco se vio, la fiesta ya estaba en pleno apogeo y la tranquilidad que había predominado en la tarde se convirtió en un desenfreno al caer la noche, no sé si la culpa la tuvieron Disco Mordisco, Sidechains o los chupitos que nos bebimos de Jägermeister pero como esto sea así el próximo año repetimos seguro.

// //

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: